Cifra un PDF con contraseña para que solo quien la conozca pueda abrir el documento, con un auténtico cifrado AES-256.
Un PDF protegido está realmente cifrado: sin la contraseña no se puede leer el contenido en absoluto; no se trata solo de ocultarlo. Elige una contraseña que puedas compartir por un canal distinto al del propio archivo: enviar ambos en el mismo correo anula el propósito de la protección.
Cifra un PDF con contraseña para que solo quien la conozca pueda abrir el documento, con un auténtico cifrado AES-256.